Evangelización, ¿qué es evangelización?
Primero que todo, debemos tener claro qué es evangelizar. Evangelizar viene de la palabra evangelio, y evangelio viene del griego euanguélion, “buenas nuevas”; o sea, que el Evangelio es el mensaje que proclama el cristianismo: Salvación por medio de Jesucristo. Evangelización, es entonces, la predicación del mensaje de Cristo. En la Biblia hay varios pasajes que declaran la evangelización como un mandato, y en especial cuando Cristo se lo comunicó a sus discípulos.
Una de las maneras más rápidas para meterse en dificultades es dedicarse a hacer el bien, o en este caso, dedicarse a evangelizar. Pero los problemas se agravan al evangelizar, porque quien evangeliza está haciendo el más grande de los bienes: Abrir los ojos al ciego, dar la perla preciosa al pobre, sembrar esperanza a los abatidos, transmitir el amor de Dios a los que se sienten solos.
La misión del evangelizador es mostrar el camino al extraviado, liberar al cautivo, animar al débil y sanar al herido. El que evangeliza ofrece el mejor regalo: Jesucristo, como Salvador y Señor. Y lo entrega gratuitamente.
Pero tiene que quedar claro, que, evangelizar, implica más que saber de memoria varios versos bíblicos. Implica hablar a través de nuestras acciones, o sea, implica, nuestro “testimonio”. ¿Cuántas veces hemos escuchado que el testimonio es importante? Dar testimonio es dar pruebas de lo que DIOS ha hecho, hace y hará en nuestras vidas. Debemos actuar mostrando lo que Jesús hace en nuestra vida. Debemos actuar de una manera diferente si queremos evangelizar.
Hay miles de formas de evangelizar y miles de personas para evangelizar. Se trata de pedir a DIOS la manera correcta de evangelizar a cada una de esas personas que Él nos va a poner en el camino.
Los jóvenes no están exentos de nuestro ministerio y nuestra forma de evangelizarlos debe ser sencilla. Debemos alcanzarlos inteligentemente, llevándoles el mensaje de maneras inusuales y muy creativas; pero ese es otro tema que podemos desarrollar más tarde.
Después de amar a Dios, nuestra segunda consigna clara es amar al prójimo. Por otra parte, la iglesia no está para alejar a los jóvenes del mundo en el cual viven, sino para entrenarlos y entusiasmarlos con el amor de Cristo, de tal manera que puedan contagiar a otros jóvenes con la ética y las verdades que la Palabra de Dios nos enseña
Según la misión que nos dejó el mismo Señor Jesús, la iglesia, sin importar la denominación, está para ser agente de transformación. Es hora de empezar lo que nos fue asignado, seguir sus órdenes, empezar a modelar a Jesús en nuestras vidas, es hora de empezar a decodificar el Evangelio.
Y les dijo:
–Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura
Marcos 16:15 (R.V. 95)
Bendiciones
Popularity: 1% [?]
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.