Habla sin miedo

1. Conoce a la gente. Si enseñas semana a semana, no hay excusa para no conocer a los estudiantes. De todas formas, si hablas en otros lugares también, llega un par de minutos antes y preséntate a algunos de ellos. Esto crea una atmósfera amigable en donde no sentirás que todos son extraños.

2. Prepárate. Sí, es simple, pero estoy sorprendido del número de oradores/maestros que dan una clase sin tomar un tiempo de preparación.

3. Organízate. Haz que tu clase o reunión se desarrolle en una forma que sea difícil de olvidar incluso si un adolescente está apuntando un rayo laser en tus ojos.

4. Respira. Lee la sección arriba y practícalo justo antes de la clase o el evento.

5. El punto importante. ¿Cuál es el pensamiento principal que quieres comunicar? En vez de pensar acerca de las cinco mil cosas que quieres decir, limítate a pensar en el punto importante. Dios supo que no podríamos recordar todo así que resumió toda la ley  en dos puntos.

6. Confianza en Dios. Date cuenta que Dios puede alcanzar los corazones sin nosotros. Ya había pasado mucho tiempo cuando pensé que mi lección/charla no estaba resultando amena. No podía esperar para poder salir de ese lugar. Pero cada vez que hay un adolescente o un adulto que viene a mi y confirma que Dios está trabajando, ¡vale la pena! ¡Esto es cierto para ti también!

Popularity: 1% [?]

About the Author

Redacción, Ligia Pérez Negrete

Ingeniera de Sistemas, actualmente se desempeña como Directora de la Oficina de Editorial Dinámica - Colombia y forma parte del equipo de redacción y mantenimiento del sitio www.líderesjuveniles.com

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.