Ten dominio propio… cuidado con lo que pasa por tu mente

Hablar de temas controversiales a los jóvenes generalmente resulta muy difícil y emitir un consejo en temas sexuales por lo general nos sonroja.

La verdad es que los jóvenes hoy en día son descomplicados y es nuestro deber como cristianos ayudarles a mantener una vida pura en espíritu, alma y cuerpo para agradar a Dios y para el beneficio de ellos.

Recuerdo un día que estaba dando un taller y se levanta un niño y me pregunta “Profesor, usted se masturba”, en ese momento su inocente sonrisa de 8 años, logró sonrojarme en gran manera. El tema es difícil, complicado y da un poco de pena, sin embargo, es necesario enfrentarlo.

El diccionario de la Real Academia Española define la masturbación como: “La Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual”. Este acto es practicado tanto por personas del sexo masculino como femenino y se considera que todo ser humano lo ha practicado.

¿Quiénes se masturban más?

Los que mayormente se masturban son los jóvenes y adolescentes. James Dobson de ‘Enfoque en la Familia’ dice que “entre 95 y 98 por ciento de los muchachos lo practican, y al resto se les conoce por mentirosos”. Pero no son sólo los muchachos quienes lo hacen, también las personas adultas y ancianas.

Los adolescentes y jóvenes deben entender que su cuerpo está en desarrollo y esto hace sentir impulsos sexuales. Al llegar a la pubertad los adolescentes comienzan a experimentar cambios en su cuerpo. Eso es normal y de esperarse. No hay nada malo en eso, es parte de la creación de Dios quien ha diseñado al ser humano para que procree y ha puesto los deseos sexuales con el propósito de alcanzar ese fin.

El problema no está en lo que ocurre sino en qué hacemos con lo que ocurre. La masturbación puede llegar a ser una práctica descontrolada y esto puede llegar a afectar otras áreas de tu vida, por eso es importante que aprendas a controlar los impulsos y pasiones sexuales.

Uno de los frutos del Espíritu en el cristiano es el dominio propio, 2ª Tim. 1:7 nos dice que: “Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de “dominio propio”.

¿Es pecado?

El sexo como tal no es pecado PERO sí es pecado si se hace fuera de una relación matrimonial (entre un hombre y una mujer debidamente casados).

Uno de los grandes problemas para saber si es o no pecado esta práctica, es que la Biblia guarda un silencio al respecto, pues no dice en ninguna parte “no te masturbarás” o “sí lo harás”. Pero eso no significa que no podamos llegar a conclusiones bíblicas en cuanto al tema.

Toda la inmoralidad sexual empieza con un pensamiento. Si nosotros no nos cuidamos de nuestros malos pensamientos, ellos se arraigarán en nuestro corazón, y como el alcohólico y el drogadicto, se irá haciendo más y más esclavo.

Satanás no tiene ningún poder sobre ti a no ser que tú primero le abras tu mente para que él te tiente. Ser tentado no es pecado, pero dejar que un pensamiento lujurioso se arraigue en tu mente y en tu corazón es pecado.

El pecado mental en tan grave como cualquier otro pecado. El deseo sexual (lascivia) hacia alguien que no es su esposo(a) son pecados mentales los cuales la Biblia condena fuertemente. La masturbación por lo general incluye la lascivia y si la persona está cayendo en una atadura de ese tipo, entonces debe huir de tal pecado pues es nocivo a su vida espiritual. Este acto entonces se denomina “fornicación” y es condenado por Dios.

No puedo dejar de hacerlo

La masturbación es uno de los pecados más difíciles de vencer, primero, porque está en nuestro cuerpo el deseo de satisfacción sexual y segundo, porque es un pecado secreto que sólo tú lo sabes y nadie más. Pero recuerda que Dios ve todas las cosas y nadie puede esconderse de Él.

Como el pecado de la masturbación tiene que ver con la mente y los pensamientos, entonces es allí donde debemos de ir a solucionarlo. Dios nos da mandamiento de que quitemos de nosotros las maneras de pensar que tienen base en la naturaleza pecaminosa y que nos movamos a la manera de pensar agradable a Dios.

Cuida tus oídos y educa tus ojos: evita conversaciones que te provoquen deseos sexuales indebidos y evita ver material pornográfico.

Limita tus manos: No toques lo que no debes tocar. No toques a personas del sexo opuesto sin necesidad.

Controla tus pensamientos: Manten tu mente alerta. Estate al tanto de lo que piensas. Los pensamientos son traicioneros. Todo pecado comienza en el pensamiento. Mente desocupada laboratorio del diablo.

Haz lo bueno. Lleva tu vida a algo más que un simple pensamiento y deseo, vuélvete “practicante” de las buenas cosas. No sólo conviene saberlo sino hacerlo…

Declárale a Dios en oración explícitamente el deseo de ser limpio(a) en esta área de tu vida. Reconoce que eres débil pero que “en Cristo” todo lo puedes.

Si crees que no puedes superar este pecado, sería bueno consultar con tu pastor o con algún consejero (de tu mismo sexo) que tenga madurez espiritual y que te ayude. A veces contar con la ayuda de otros es de bendición a aquellos jóvenes que son más débiles a las pasiones de la carne. Una persona que te ayude a entender lo que es recto y agradable a Dios es de edificación. También, a través de estos artículos, por ejemplo, podrás recibir ayuda que en ningún otro lugar vas a recibir.

Palabra de vida

2ª Tim. 2:22 nos habla acerca de huir de las pasiones juveniles, y seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.

Sonríe

¿Cuál es el aparato electrónico más antiguo en la Biblia?- El Mini-sterio.

¿Qué le dijo Adán a Eva? - “Tu eres la única en mi vida”.

Porque Eva nunca trabajó - Porque vivió a costillas de Adán.

Norbey Rodríguez
Comunicador y consejero
norveyrodriguez@gmail.com

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