Crónica de un tobillo lesionado
6:30 a.m. Empezó el día, un rápido desayuno y a correr. No me detiene nadie, solo el fuerte trafico de la ciudad. Al menos eso pensaba hasta hoy. Todo el día, todos los días estaba corriendo al trabajo, a la casa, al gimnasio, a la iglesia, corría a todas partes. Mi vida se estaba convirtiendo en una carrera. Siempre había algo que hacer, siempre un lugar a donde ir. Mientras tanto una dulce voz que me decía: “Ven descansa en mi”, parecía una invitación, sonaba muy interesante pero no había tiempo para escucharla y la carrera continuaba.
“Doce días” me dijo el doctor mientras revisaba la radiografía de mi pie, debo inmovilizarte. ¡Oh no! Dijo mi Mami, ¿no hay otra manera doctor?, también mi papi dudaba. Enseguida pensé en mi súper carrera de todos los días. ¿Qué voy a hacer con todas mis actividades?. Luego dijo, “vas a tener reposo por 15 días”. Oh Dios, (pensé por un instante), eres tú otra vez invitándome a descansar en ti. Señor, esta vez me atrapaste, no puedo escapar. Adelante doctor, le dije, haga lo que tenga que hacer. Adelante Dios has lo que desees, estoy dispuesta, además no tengo otra opción.
Siempre he creído que Dios utiliza métodos poco ortodoxos para echar a andar sus planes pero, ¿un tobillo lesionado? Está bien, al fin y al cabo él me formó en el vientre de mi madre, él puede restaurar cada célula de mi cuerpo y por supuesto de mi Espíritu.
Mientras dejábamos el consultorio del doctor, con mi nuevo pie de yeso, saltando por las escaleras, apoyada en mi hermana y mi papi, no podía evitar sonreír. Esa gran sonrisa irreverente desconcertó a algunos en la sala de espera y es que prácticamente yo estaba viviendo una fiesta. No era el hecho de dejar de ir a trabajar ni mucho menos. Era el saber que alguien especial me estaba dando la oportunidad de descansar en él.
¡Que hermoso tiempo!, realmente increíble. Momento de pensar, de reflexionar acerca de tantas cosas que talvez estaban pendientes en mi vida. Fue un tiempo de alimentar la mente y el espíritu. He disfrutado de buenos libros, buena música, buena comida y sobre todo muy buena compañía. Definitivamente creo que, no hay mejor momento para conocer a quienes verdaderamente te aman que cuando estás en cama.
Dios ha sido tan bueno conmigo, me ha enseñado muchas cosas en este tiempo y no pude evitar el deseo de expresarle mi gratitud a través de estas palabras:
Descanso en ti
Despierto cada mañana y estás ahí
has velado ya mi sueño, nada es oculto para ti
El tiempo transcurre, no se detiene
así como no cesa tu amor por mi
Puedo verte Señor, saber que estás aquí
En mi casa, junto a mi cama, en medio del dolor
Eres tú otra vez, me has invitado a descansar
Envuelta en la prisa me olvidé de tu presencia,
Dejé de disfrutarla y no pude ver la luz
Detuviste aun el tiempo y me mostraste tu amor
Me enseñaste de nuevo a caminar,
me tomaste de la mano y me diste una nueva razón
Con cada detalle, puedo reconocer
que eres tú mi Dios,
que me has invitado a descansar,
a conocerte más.
Hoy te entrego mi vida, descanso en ti
Eres mi paz, mi sosiego, mi Señor.
Te amo y no puedo evitar
que el corazón se desvanezca
al saber que eres tú,
quien me ha invitado a descansar.
Enviado por: Sarita Molina
Popularity: 1% [?]
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.