¡Me siento solo!…La soledad es tu oportunidad para crecer
En momentos pienso cómo era mi vida antes de casarme y recuerdo algunas cosas que viví en mi adolescencia. Hoy traje a memoria una de ellas y quiero compartirla contigo, siento que cada vez que sale esta página es mi deber como fiel creyente y seguidor de Jesús orientarte en el amor del Señor, a ti como joven, para que sigas por el buen camino.
Hace algunos días hablaba con el director de alabanza de mi iglesia y él me preguntaba si yo siempre había sido como soy hoy, en ese instante retrocedí, no como quien trae a memoria las cosas pasadas, sino como quien guarda en su corazón lo bueno que Dios ha sido, su grandeza y su misericordia, como aquel que no se explica cómo Jesús pudo amarme tanto y morir por mí, como aquel que reconoce que fue pecador y la sangre de Cristo le salvó.
Retrocedí y llegó a mi memoria los momentos de soledad, los momentos difíciles, los que en mi adolescencia me hicieron rendir y sentir que no podía más, esos en los que ofendí a papá y mamá, los momentos aún más dolorosos cuando ofendí a Dios.
Sin darle más vueltas le respondí a mi amigo Víctor. No, era muy diferente, era pésimo, pero Dios me rescató.
Le comenté cómo traté de luchar con mi soledad y de no tener contacto alguno con las jóvenes, porque sabía que era débil en esa área, le hablé de cómo intentaba estar ocupado en todo momento para no sentirme solo y de cómo trataba de hacer más de una cosa para no tener un solo momento libre en el cual pudiera pensar y recordar cosas que aún no había sanado en mi corazón. Trataba de ser ejemplo aunque me tuvieran por poco y guardaba en mi corazón confiando que Dios me había elegido y perfeccionaría las imperfecciones que sentía (1ª Tim. 4:11-16).
Dios está a tu lado
Ser joven y que nadie te entienda en muchos casos, no es fácil, yo mismo lo viví, estuve muchos años sin nadie que me orientara o me diera un consejo en un momento difícil, sólo la mano de Dios pudo sostenerme, leía el Salmo 22 muchas veces. Cuando sentía que nadie estaba a mi lado tomaba para mí los versos 10 y 11: “Dios mío, a ti fui encomendado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. No te alejes de mi, porque la angustia está cerca y no hay quien me ayude”.
Me sentí solo en muchos momentos, era cristiano, creía en Dios, le creía a Dios, pero la soledad tocaba mi puerta y muchas veces la deje pasar. Ser joven y ser una raza diferente (cristiano) en medio de un mundo de iguales no es fácil, la presión es fuerte, la incertidumbre crece si la dejas, la duda te llama y cuando no tienes a quién confiarle las cosas, te sientes solo.
Estar solo es una excelente oportunidad, lo que puede pasar en ese momento es asombroso, es el momento en el cual Dios se encontrará contigo y su Espíritu derramará sobre ti una gran bendición, te abrazará y te consolará y tú sentirás el abrazo del padre, un abrazo inexplicable que sólo Dios te podrá dar.
Cuando estés solo(a) alégrate, Dios te visitará en ese momento. No te estoy diciendo que no te sentirás solo(a), sí pasará. No te estoy diciendo que no llorarás, sí llorarás; no te estoy diciendo que tú alma la sentirás que se parte en mil pedazos, tal vez eso también pasará. Pero cuando tengas ese momento y busques a Dios, tu vida cambiará, tu alma clamará por Dios, tendrá sed de Él, tus lágrimas serán tu pan de día y de noche, y dirás ¿alma mía, porque te abates dentro de mí? Y le responderás “espera en Dios porque aún he de alabarlo” (Salmo 42). Le alabarás y tu tristeza se transformará en gozo, tu llanto en alegría, tu soledad en llenura del Espíritu Santo.
¿Quieres seguir sintiéndote solo? o ¿quieres sentirte lleno, pleno y con gozo en tu vida? La decisión es tuya, tú haces de tu soledad un momento a solas con Dios o un momento de lamentación. El único que decide que hacer con ella, eres tú. Dios te dio la libertad, Él te da el camino, tú eliges. Yo elegí estar a solas con Él muchos momentos, lamento que no hubiesen sido todos.
Tú puedes elegir que sean todos de aquí en adelante, que cada momento difícil cuando sientas que no hay quien te pueda ayudar, cuando sientas que metiste la pata hasta el fondo y nadie quiere estar a tu lado, hay una solución maravillosa, puedes salir victorioso, puedes salir fortalecido, ese encuentro a solas con Dios podrá transformar tu vida para siempre. Cuando te sientas solo(a), alégrate, enciérrate en tu habitación y entrega tu vida a Dios, él hará grandes cosas en tu vida. Lo hizo en la mía, lo hará en la tuya, pruébalo, no te arrepentirás.
Sonríe
Un hombre se arrodilló ante el Señor para orar y le dijo: ¡Señor, saca todo lo malo de mí! y… ¡desapareció!
Una familia salía de la iglesia. La hija le preguntó a su hermano: ¿Por qué debemos estar callados durante el servicio? Su hermano le contestó: Porque hay gente durmiendo.
En República Dominicana un hermano se quedó dormido en un servicio por la noche. En ese momento se fue la energía eléctrica y el hermano despertó asustado, diciendo: “Hermanos, por favor oren por mí que me quedé ciego.
Palabra viva
«Aunque tu padre y tu madre te dejaran, con todo, Dios te recogerá» Salmo 27:10
NORVEY RODRÍGUEZ
Comunicador y consejero
norveyrodriguez@hotmail.com
Popularity: 1% [?]
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.